”El turismo es la principal actividad de Italia”
Mario Lucchesi llegó a Buenos Aires para hacerse cargo de la Oficina de Promoción de Italia, que estuvo cinco años cerrada. Habló de los objetivos y de las ventajas de su país.
Llegó a la Argentina hace menos de dos meses para poner en funcionamiento nuevamente la oficina de promoción de su país. Si bien evitó profundizar sobre los temas más políticos, repasó sus metas y elogió la diversidad cultural italiana.
“Me mandaron a Buenos Aires”, dice en broma Mario Lucchesi, director del Organismo Oficial Italiano para el Turismo, apenas se lo consulta por los motivos que lo trajeron a la Argentina, como si él hubiera sido ajeno a la decisión. Él dice que su llegada es parte de un proceso de cambio, de una actitud de Italia frente a la promoción en esta parte del mundo. El funcionario está instalado en el país desde septiembre y ya se encuentra perfeccionándose en el idioma español.
¿Qué pasos debe seguir aquí? Su llegada seguramente despierta interés en muchos operadores que trabajan con el destino Italia.
Vengo con la intención de abrir la Oficina de Turismo de Italia. Estuvo cerrada desde enero de 2005, casi cinco años. Se cerró porque el Estado italiano interpretó que la situación económica en la Argentina no era la mejor para continuar con esa promoción. Luego de comparar aquella coyuntura con la actual, se llegó a la conclusión de que las condiciones eran mejores y que por ese motivo había que reabrir la oficina. Me eligieron a mí para esa tarea. Llegué a Buenos Aires hace aproximadamente ocho semanas y estoy haciendo mi mejor esfuerzo para que la oficina esté lista para recibir al público y en funcionamiento como sucedía antes. Lo que hay que recordar es que va a estar allí donde funcionó siempre, Avenida Córdoba 315. Esta oficina, al igual que todas las que tiene el Organismo Italiano de Turismo en el mundo, es abierta al público, sin restricciones, disponible para cualquier consulta, sin hacer diferencias. Todo el material informativo es gratis.
¿Qué dificultades existen a la hora de poner en marcha una oficina después de tanto tiempo?
Hay que tener en cuenta que para hacer todo correctamente, debo estar al tanto de las leyes locales. También hay que pintar todo el lugar, reconstruirlo físicamente, comprar insumos, computadoras, todo está por hacerse. Imaginen una oficina que por cinco años ha estado cerrada, sin trabajar. Todo eso lleva tiempo. Además, me debo ocupar de entrevistar gente para incorporarla y armar así un equipo de trabajo. Voy a contratar argentinos, no han venido italianos conmigo para esta tarea. En este aspecto en particular también es muy importante seguir la ley de este país al pie de la letra, hablar con abogados, conocer qué tipos de contratos existen. Sin embargo, a pesar de que la oficina aún no está terminada, el trabajo ya comenzó, y tiene que ver, en parte, con las reuniones y el diálogo con los agentes de viajes, por poner un ejemplo. Lo mismo sucede con la prensa, con el objetivo de instalar el destino cada vez más. Todo eso ya lo estoy haciendo.
¿Cuáles son los objetivos a largo plazo?
Uno de ellos tiene que ver precisamente con la relación con la prensa, como decía antes. Mi sueño es que la presencia de mi país en los diarios, como así también en los distintos soportes mediáticos. No importa en qué medios sea, pero hay que estar. El segundo objetivo es reconstruir la cooperación entre la oficina italiana y los operadores de viajes, tanto mayoristas como minoristas. La primera de las metas es necesaria para fortalecer la imagen del destino; la segunda, por las relaciones dentro de la actividad turística. A su vez, uno de los principales motivos de mi llegada a Buenos Aires y de la intención de reabrir la oficina es la intención de impulsar destinos emergentes, que tienen una gran potencialidad y que no cuentan con tanta promoción en lo que a turismo respecta.
¿Cuánto representa el mercado argentino para el turismo italiano?
No tengo el dato exacto actualmente, pero en 2008 aproximadamente 180 mil argentinos fueron a Italia, de acuerdo a la Oficina Italiana de Estadísticas. De todos modos, más allá del número preciso, considerando los últimos cuadros comparativos en la región, tenemos claro que en Sudamérica y otros países de América Latina, si tomamos desde Costa Rica y Guatemala hacia el sur, hasta Tierra del Fuego, Argentina está segunda en cantidad de pasajeros que van a Italia. En primer lugar están los brasileños.
Todo esto tiene que ver con los arribos, pero luego hay que pensar en la cantidad de noches que los turistas pasan en nuestro país, es algo muy importante. El promedio de estadía de los argentinos durante 2008 fue de 2,9 noches, y seguramente tiene que ver con que los turistas suelen aprovechar para recorrer, además de Italia, lugares como Portugal, Grecia, España o Israel.
¿Tienen acuerdos para la promoción turística con países vecinos y otros de la Unión Europea?
Sí, hay acuerdos generales a nivel de los Estados nacionales entre Italia, España y Francia para promover el turismo en los tres países en determinados lugares del mundo, que se eligieron con criterio turístico. Cada uno de los tres promociona no sólo sus destinos sino los de los otros dos.
¿Cuánto representa el turismo dentro del presupuesto nacional de Italia?
Siempre es menos de lo que todos quisiéramos (risas).
¿Y qué significa la actividad para la economía italiana?
El turismo es la principal actividad económica del país. Con los ingresos por turismo, pagamos la importación de petróleo, por ejemplo. Es trascendental, muy importante.
¿Cuáles son los segmentos más importantes en el turismo italiano?
Todos son importantes: el turismo corporativo, el turismo de incentivos, todo lo vinculado a lo cultural, a la gastronomía. Hay infraestructura y gente trabajando para cada uno. Viene creciendo mucho el turismo rural también, es una gran oportunidad para relajarse, para conocer de verdad cómo se vive en el campo y para hacer las mismas cosas que hacen los granjeros, los productores agropecuarios, los pobladores en general. Por otra parte, las marcas de indumentaria ganan mucho con los turistas que vienen, las mejores firmas son italianas; en ese sentido, los centros comerciales y los shoppings también representan un segmento para la actividad.
¿Cómo es la relación con el sector privado?
Creo que los workshops y los encuentros de esas características son un ejemplo y una prueba de que hay buen diálogo. Surgen nuevas formas de cooperación a medida que pasa el tiempo. El sector público es como el paraguas bajo el cual se establecen las reglas del juego, en este caso del turismo; por su parte, los privados son todos aquellos que están debajo de ese paraguas, haciendo lo suyo. Cuando uno viaja, es necesario entender la gran diferencia que hay entre ir al exterior por cuenta propia y hacerlo bajo el paraguas del que estamos hablando, que incluye la cooperación entre los dos sectores, el privado y el público.
Es importante el rol del Estado. En las ferias internacionales, si uno se detiene en los stands de Italia, España, Grecia o Francia, por mencionar sólo algunos países, se da cuenta que hay más gente que en los stands de los privados. Eso tiene que ver con los pasajeros perciben o, mejor dicho, sienten que en cada stand nacional hay un conocimiento muy profundo de los destinos, están representando directamente al país. Mi oficina va a garantizar, del mismo modo que lo hace la Agencia Nacional Italiana para el Turismo.
¿Cómo ve la actualidad de Alitalia?
Entendemos que el proceso de cambio ha sido positivo y que la aerolínea está funcionando bien. Si quieren más información y un análisis en profundidad, deberían hablar con el Gerente General de la compañía, pero hasta donde yo sé, todo va muy bien.
¿Qué ha cambiado en las políticas enfocadas al sector desde que asumió Silvio Berlusconi como presidente?
Creo que ese no es mi terreno, sería mejor preguntarle a la Embajada.
¿Qué cree que los turistas argentinos buscan en Italia?
Por todo el mundo se encuentran atractivos turísticos, en todos los puntos cardinales, pero si un pasajero está buscando algo especial, diferente, Italia puede dar muchas respuestas a esa búsqueda. El otro día estaba viendo la película “Gladiador”, en un canal de cable, y me di cuenta que luego la pasaban varios canales en esa semana; si uno viaja a Italia, ese mismo lugar que te muestra la historia, el Coliseo, se puede conocer sin una pantalla de por medio. No hay nada igual. Para los amantes de la ópera -y en la Argentina hay muchos-, ¿qué mejor que la Arena di Verona? Sólo en nuestro país hay un lugar así, único, donde se puede disfrutar de espectáculos únicos bajo el cielo estrellado. Por eso digo que para un turista viajar a Italia es casi un deber, a veces pienso que toda la sabiduría, la educación y el buen gusto son insuficientes si uno no visita y conoce este país.
Lucchesi se toma unos segundos mientras la última frase que pronunció aún resuena con fuerza, y aprovecha para contar una anécdota bastante personal. “Hace mucho tiempo, en la época en la que por trabajo vivía en Dinamarca, se contactó conmigo un día con uno de mis mejores amigos, que a su vez era Gerente General de la compañía aérea El Al. Justo en ese momento me encontraba de vacaciones, en Roma, y él me llamó desde Copenhague. Me dijo: ´Mario, quiero tomarme unos días, estoy estresado, acá llueve todos los días. ¿Puedo ir a Roma a visitarte con la familia?´ Yo le respondí que no había problema y que me avisara cuando iba a venir. Estuvo casi una semana en la ciudad, y antes de llegar, me pidió que yo eligiera por él qué hacer durante el viaje. Luego de recorrer algunos sitios importantes y significativos, él me pidió que lo llevara a conocer Via Apia Antica, una construcción hecha por los romanos en el cuarto siglo antes de Cristo. Mi amigo me pidió hacer el recorrido sólo, ni siquiera lo hizo junto a su familia, y comenzó a caminar durante unos cuantos minutos lentamente, observando las ruinas; cuando regresó, estaba maravillado, e inmediatamente me pidió que lo llevara al Arco de Tito y luego al Coliseo. Todos, al menos una vez en la vida, deberían visitar Italia; es sinónimo de historia, de cultura, de gastronomía.
En primera persona
Nací en Sicilia y si bien estoy orgulloso de decirlo, debo decir que la mayor parte de mi vida la pasé en Roma, donde estudié y donde obtuve mi título como Licenciado en Ciencia Política. Me casé hace aproximadamente 37 años y tengo dos hijos: un varón y una mujer. Mi acercamiento al turismo se produjo en septiembre de 1969, en ese momento empecé a trabajar en esto, y luego, en 1981 me fui a Dinamarca. Permanecí allí durante 11 años, aunque viajaba mucho por el resto de los países escandinavos e Islandia. Después de esa experiencia, regresé a Italia y al poco tiempo el trabajo me llevó a instalarme en Chicago, en los Estados Unidos. En esa ciudad aprendí en qué consiste “el modo norteamericano” de trabajo, fue una vivencia muy interesante. Mi último trabajo antes de venir a la Argentina fue en Holanda. Lo que pude ver en estos meses en Buenos Aires es que es un lugar lleno de contrastes, con gente muy amable. Realmente trataré de dar lo mejor aquí.
Perfil
-Un destino: Cualquiera en el mundo, aunque no hay que olvidar que antes de morir uno debe ir a Italia.
-Un libro: “De bello gallito” (sobre la guerra en Galia -ahora es Francia-, escrito por Julio César).
-Una comida: Penne al basilisco (tengo mi propia receta).
-Un equipo de fútbol: A.S. Roma… ¡¿cuál otro?!
-Una virtud: Paso mucho tiempo tratando de entender a la gente.
-Un defecto: La verdad es que no tengo tanto tiempo para poder entender a la gente.
-Si no fuera lo que es, ¿qué habría sido? Cualquier persona que, a lo largo de los siglos, hubiera luchado por la libertad.
fuente/mensajeroweb.com.ar/